Publicidad guitarrera
Actualmente se vive un momento en el que uno de los principales negocios lúdicos, los videojuegos, se encuentra con que los gastos de producción se les disparan por causas que no vamos a entrar a analizar en este blog (si fuese un blog sobre videojuegos…). El caso es que empiezan a plantearse maneras de reducir costes y después de no mucho discurrir acaban donde todo el mundo acaba:
- ¡Ey! ¿Y si metemos publicidad? Así cubrimos los sueldos de los programadores y le damos un toque realista al juego, ah bueno, y sobretodo conseguiremos una reducción en el precio de los juegos beneficiando al consumidor.
Esto bien hecho quizá funcionase, pero ya se sabe, si se tira de la cuerda por un solo extremo… se acaba rompiendo. Y esto es lo que ha sucedido en fechas recientes con el superventas Guitar Hero III de Activision. Que han empezado a meter publicidad y… muy, lo que se dice, muy sutil, no les ha quedado. Para muestrá un botón:

No contentos con esta “maravilla”, los productores de Activision y los señores de Axe decidieron que esto era poco y entonces vieron que podían meter más paja como puede ser otro bajo llamado el “Boom Chika Wah Wah” o la propia canción que si, además de ser odiable, no nos la han repetido veces en las últimas fechas… pues aquí un poco más, y cada vez que toquemos un bis en el escenario Red Bull (del que luego hablaré) aparecen dos bailarinas y bien fuerte para que nos enteremos de que suena la canción… el “Boom Chika Wah Wah”… vamos, ganas de matar aumentando.
Vieron que Axe no les era suficiente para cubrir gastos y decidieron que ¿porque no patrocinar escenarios? Así llega el escenario lleno de latas de Red Bull (muy hermosas y sutiles ellas) o el escenario coronado por un gran logotipo de Pontiac, que se ve tooooodo el rato. Publicidad subliminal la llaman.

Estas muestras de lo que son capaces de hacer las productoras con tal de sacar la mayor cantidad de beneficios posible han indignado a gran parte de los usuarios ya que estos ejemplos están metidos en lo que es el “código estructural” del juego, hablando llanamente, está ahí pa siempre.
Para mi estupor, descubrí el otro día en una de mis partidas que una publicidad (que me había llamado muchísimo la atención) ya no estaba, y curiosamente dos días antes había salido una actualización online del juego. Una valla publicitaria bien grande que copaba el logotipo de Movistar había desaparecido.
- ¿Esto que significa? - pensé.
Pues muy sencillo, han ideado la manera de que a petición del anunciante se puede ir cambiando la valla publicitaria y colocando a quien pague. Un sacacuartos, vaya.
Pero, y finalizando, la indiganción de los consumidores no está en que el juego esté repleto de anuncios vagamente subliminales, sino que los beneficiarios de esta inserción publicitaria no son en absoluto los “jugones” ya que los juegos siguen valiendo lo mismo y en aumento. Concretamente el Guitar Hero está sobre los 59,99 €, si le añadimos el periférico se nos va a unos bonitos 99,99 €. Tambíen poodríamos analizar el dudoso cambio dólar-euro que tienen los productos pero esto… tampoco es un blog de economía.
¡Saludos! y recordad: “Elmo sabe donde vives”.